Artem Zaitsev

Oferta pública inicial (OPI)

5 min

Introducción y definición básica

Una oferta pública inicial (OPI) es el proceso mediante el cual una empresa privada ofrece acciones de su capital al público por primera vez. Esta transición de la propiedad privada a la pública se suele llevar a cabo con el fin de recaudar capital, aumentar la visibilidad de la empresa y proporcionar eventos de liquidez para los primeros inversores, fundadores y empleados. Las OPI son un hito importante en el ciclo de vida de una empresa, ya que a menudo marcan su madurez y suponen una oportunidad para acceder a fuentes de financiación más amplias procedentes de inversores institucionales y minoristas a través de bolsas de valores públicas como la NYSE o el NASDAQ.

Profundización en el concepto

El proceso de salida a bolsa es riguroso y requiere un amplio cumplimiento normativo, sobre todo a través de las divulgaciones exigidas por los reguladores de valores (por ejemplo, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos). El proceso suele incluir:

  • Selección de suscriptores: Se contrata a bancos de inversión (suscriptores) para que asesoren, ayuden a preparar los documentos necesarios (como la declaración de registro S-1 en EE. UU.) y comercialicen la oferta.
  • Diligencia debida y presentaciones reglamentarias: Las empresas deben divulgar información detallada sobre sus finanzas, operaciones y organización. Esto incluye el rendimiento histórico, los riesgos, la remuneración de los ejecutivos y los planes estratégicos.
  • Gira de presentación: los ejecutivos de la empresa, junto con los suscriptores, presentan el caso de inversión a los inversores institucionales para evaluar la demanda y ayudar a fijar el precio de oferta.
  • Precio y asignación: en función del interés de los inversores, la empresa y los suscriptores determinan el precio inicial de las acciones y las asignan a los inversores antes del primer día de cotización pública.
  • Inicio de la cotización: Las acciones de la empresa comienzan a cotizar en la bolsa pública elegida, pasando a estar oficialmente disponibles para el público en general.

Importancia e implicaciones para los fundadores

Una oferta pública inicial (OPI) tiene un profundo significado para los fundadores y las primeras partes interesadas:

  • Acceso al capital: las OPI recaudan importantes fondos nuevos para la expansión de la empresa, la investigación o el pago de deudas.
  • Liquidez: los fundadores, los empleados (a través de opciones sobre acciones) y los primeros inversores pueden obtener rendimientos financieros de su capital mediante ventas secundarias.
  • Prestigio de la marca: las empresas que cotizan en bolsa suelen gozar de mayor credibilidad, visibilidad y acceso a nuevas oportunidades de negocio.
  • Obligaciones continuas: las empresas que cotizan en bolsa se enfrentan a un mayor escrutinio público y regulatorio y deben cumplir con estrictas obligaciones de información, gobierno corporativo y cumplimiento normativo, lo que puede aumentar los costes operativos y limitar la agilidad en la toma de decisiones.

Aplicación práctica y ejemplos

Supongamos que una startup fintech de alto crecimiento alcanza una escala significativa y opta por salir a bolsa mediante una oferta pública inicial (OPI). Los fundadores colaboran con un banco de inversión, se someten a rigurosas auditorías, preparan un folleto informativo y se embarcan en una gira mundial. Tras la oferta, la empresa fija el precio de 10 millones de acciones en 15 dólares por acción, recaudando 150 millones de dólares. Una vez que comienza la cotización, es posible que los fundadores sigan estando sujetos a períodos de bloqueo (normalmente de 6 meses) que les impiden vender inmediatamente todas sus acciones. Hay muchos ejemplos famosos, como Google (ahora Alphabet), Facebook (ahora Meta Platforms) y Airbnb, en los que las OPI desbloquearon capital transformador y visibilidad global. Sin embargo, los resultados varían: una OPI mal gestionada (por ejemplo, precios sobrevalorados, riesgos no revelados) puede provocar una fuerte caída del precio de las acciones o dañar la reputación.

Consideraciones clave y mejores prácticas

  1. Sincronización del mercado: evalúa los factores macroeconómicos, las tendencias del sector y la preparación de la empresa antes de llevar a cabo una oferta pública inicial (OPI).
  2. Controles internos sólidos: las empresas deben reforzar los procedimientos contables, legales y de cumplimiento para cumplir con los estándares de las empresas públicas.
  3. Comunicación transparente: Mantener una comunicación abierta y honesta con los inversores es fundamental para generar y mantener la confianza del mercado.
  4. Visión a largo plazo: los mercados públicos suelen exigir un crecimiento y una rentabilidad constantes, lo que puede afectar a las inversiones y la estrategia a largo plazo.
  5. Elige a los socios adecuados: los suscriptores, asesores legales y auditores de buena reputación son guías inestimables en el complejo proceso de salida a bolsa.

Conclusión

Llevar a cabo una oferta pública inicial es un hito para cualquier empresa, ya que supone una señal de madurez, disposición para crecer y apertura al escrutinio público. Si bien las OPI pueden aportar un capital y un prestigio considerables, también plantean nuevos retos en materia de normativa, operaciones y relaciones con los inversores. Los fundadores deben sopesar cuidadosamente los beneficios y las responsabilidades, y buscar el asesoramiento de expertos para garantizar el éxito a largo plazo tras la OPI.


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